FONDO MEXICANO DEL PETROLEO PARA LA ESTABILIZACION Y EL DESARROLLO

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México, D.F.– La generación y aprovechamiento de la energía son esenciales para las actividades productivas de la sociedad. El desarrollo de todos los sectores depende de la disponibilidad y precios de los distintos productos energéticos, por lo que su escasez derivaría en un obstáculo para el desarrollo de cualquier país.

México cuenta con abundantes recursos energéticos, sin embargo la oferta y precios de estos insumos, así como su adecuado desarrollo representan retos importantes para soportar adecuadamente el desarrollo productivo de nuestra sociedad durante los próximos años.

Por lo que, para construir un México Próspero para ésta y futuras generaciones, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 (PND) señala como una de las metas el satisfacer las necesidades energéticas del país, identificando el papel que este sector debe desempeñar para apoyar al crecimiento y al desarrollo económico y social de nuestro país.

Como parte de esta meta, se buscan estrategias para abastecer de energía al país con precios competitivos, con productos y servicios de calidad y eficiencia a lo largo de la cadena productiva, a través del aumento en la capacidad del Estado para asegurar la provisión de petróleo crudo, gas natural y gasolinas que se demandan; del fortalecimiento en el abastecimiento racional de energía eléctrica; la promoción en el uso eficiente de la energía, así como el aprovechamiento de fuentes renovables y el desarrollo de la ciencia y la tecnología en temas prioritarios para el sector energético.

En este marco y a fin de aprovechar los abundantes recursos energéticos, al tiempo que se mantiene la propiedad de la Nación sobre los hidrocarburos y la rectoría del Estado, el pasado 12 de agosto, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto presentó la Iniciativa de Reforma Energética.

Esta fue ampliamente discutida, analizada y enriquecida durante los últimos cuatro meses, no solo por el Congreso de la Unión, sino por diversas organizaciones de la sociedad civil y de la comunidad académica, y el pasado 12 de diciembre fue aprobada por la Cámara de Diputados.

Esta Reforma tiene como objetivo transformar el sector energético en México, al tiempo que se fortalece la soberanía y seguridad energética nacional. Con las modificaciones constitucionales propuestas se impulsará la productividad, el crecimiento económico y la generación de empleos en México. Al tiempo que se promueve una visión de largo plazo, y de transparencia y responsabilidad en el aprovechamiento de los recursos.

Así, como parte de esta nueva responsabilidad, se crea el Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo. El propósito de este Fondo es el de administrar los ingresos provenientes del petróleo para el fortalecimiento de las finanzas nacionales, con una visión de largo plazo, en beneficio de generaciones presentes y futuras de mexicanos.

En él se concentrarán todos los ingresos, con excepción de las contribuciones que correspondan al Estado mexicano, y gracias a ello se garantizará un manejo responsable y transparente sobre el uso de los ingresos petroleros de la Nación.

Así, el Fondo tendrá dos funciones primordiales:

1. Servir como medio de recepción y ejecución de los pagos derivados de los contratos y las asignaciones.

Con esta función y la obligación de transparencia para el Fondo, se garantiza que la sociedad mexicana pueda dar un seguimiento puntual y objetivo de los resultados de las asignaciones y contratos para la exploración y extracción de hidrocarburos.

2. Canalizar y administrar los ingresos del Estado Mexicano provenientes del petróleo y los demás hidrocarburos.

Esta función permite canalizar los recursos del Estado conforme a reglas claras de coordinación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, estableciendo explícitamente el destino y uso de los recursos petroleros generados a favor de la Nación.

De esta forma, el Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo:

• Recibirá los ingresos petroleros y pagará los costos en que se incurra para la exploración y extracción del petróleo.

• Transferirá los recursos a los Fondos de Estabilización de los Ingresos Petroleros y de Estabilización de los Ingreso de las entidades Federativas, y al Fondo de Extracción de Hidrocarburos, así como a los fondos de investigación en materia de hidrocarburos y sustentabilidad energética, y en materia de fiscalización petrolera.

• Transferirá a la Tesorería de la Federación recursos para el Presupuesto de Egresos de la Federación por un monto equivalente a 4.7 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto); nivel que se determinó con base en el porcentaje del PIB que representan los ingresos por derechos petroleros que recibió el gobierno federal en 2013.

• Los recursos adicionales se destinarán a una cuenta de ahorro de largo plazo, los cuales se emplearán para realizar inversiones en activos financieros.

En este caso, cuando el saldo en la cuenta de ahorro de largo plazo haya superado un piso mínimo de 3 por ciento del PIB, el flujo anual adicional podrá destinarse a:

 Incrementar el saldo del ahorro de largo plazo, como mínimo en un 40 por ciento.

 El fondo para el sistema de pensión universal (como máximo un 10 por ciento del flujo).

 Financiar proyectos de inversión en ciencia, tecnología e innovación, y en energías renovables (con un tope del 10 por ciento del flujo).

 Fondear un vehículo de inversión para proyectos petroleros y, en su caso, en inversiones en infraestructura para el desarrollo nacional (por un 30 por ciento del incremento observado el año anterior en el saldo del ahorro de largo plazo).

 Becas para la formación de capital humano en universidades y posgrados; en proyectos de mejora a la conectividad; así como para el desarrollo regional de la industria (Hasta por un 10 por ciento del flujo).

Asimismo, la Reforma prevé que cuando el saldo del ahorro de largo plazo sea igual o superior al 10 por ciento del PIB, el rendimiento real de éste se transferirá a la Tesorería de la Federación para su integración en el Presupuesto.

Como puede observarse, con este Fondo se logrará un manejo responsable de los beneficios por la extracción presente de hidrocarburos a futuras generaciones; ya que los recursos adicionales procedentes de la extracción petrolera que se obtendrán como resultado de la Reforma Energética dejarán de integrarse en el gasto corriente del gobierno, y se convertirán en un ahorro de largo plazo y en inversiones productivas que servirán como verdadera palanca de desarrollo y del bienestar de largo plazo de todos los mexicanos.

Así, se asegura la disciplina fiscal del gobierno y se acota puntualmente la dependencia de las finanzas públicas a los ingresos petroleros.

La Reforma Constitucional en materia energética es el primer paso para contar con un sector energético competitivo y eficiente, con pleno dominio y dirección nacional, que acelere el desarrollo del país y sirva como palanca de crecimiento en beneficio de todos los mexicanos.